lunes, 5 de enero de 2015

MONTE PICAIO Y PEÑAS DE GUAITA (01/01/2015)

Me vais a permitir la licencia de subirme en mi Delorean particular y saltarme a la torera la última salida del año. No por nada, porque me apetece. Y como fue una salida de lo más chula ya os la contaré con todo lujo de detalles más adelante (se me amontona la faena). De modo que nos plantamos en el día de Año Nuevo de 2015, un año del que espero mucho y bueno ...
Como viene siendo una muy sana costumbre, nada mejor que empezar el año estirando las piernas, respirando aire puro y deleitándome con las vistas de la costa despertándose con un arrebatador amanecer.
Hoy me acompaño de mi inseparable Sole para hacer una ruta cercana a casa. La de veces que, pasando por la carretera, me habré quedado mirando el Monte Picaio con ese enjambre de chalets a sus pies y el penacho de antenas en lo más alto ... y el Casino (que no hace mucho echó el cierre). Una tarjeta de presentación que, a priori, te echa p'atrás. Del impacto visual sólo se libra el inaccesible roquedo previo a la cima.
Pero claro, las apariencias, muchas veces, engañan. Y hoy es una de esas veces. Tanto es así que acabé prendado del lugar. Pero había más, después del Picaio estaban la Peñas de Guaita con su frontón rocoso (paraíso para escaladores), ya dentro del Parque Natural de la Serra Calderona. Y de postre, el regreso por un precioso y, llamemos original, barranco siguiendo las huellas del GR-10 que da aquí sus primeros pasos.
¿Me acompañáis?. Allá vamos ...
Salgo de casa dispuesto para ver la salida del primer sol del año desde la montaña. No se me pegan las sábanas después de una Nochevieja de lo más tranquila. Al tomar la V-21 a la salida de Valencia llega la primera sorpresa ... la benemérita montando un macro-control de alcoholemia. Toco esperar un poco porque se estaban poniendo las botas (de multas me refiero). Decenas de coches inmovilizados en el arcén. A más de un insensato le sentaría mal el cotillón. Es lo que toca y me parece muy bien. Llega mi turno y me vuelvo a quedar con las ganas de soplar, "continúe ..." dice el hombrecillo de verde. O me ven cara de abstemio o la equipación de montaña sirve de salvoconducto. El caso es que todavía no se lo que es someterme a ese test ... y que dure.
El incidente me hace perder un tiempo precioso.
Llego a Puçol y me dirijo a la Urbanización junto al Casino.


El vehículo lo dejo junto a la carreterilla que da acceso al complejo. Hay un pequeño rellano junto a una acequia y un poste indicativo del GR-10.


Volveremos por ese caminito.



Ahora toca adentrarse en la Urbanización tras pasar la caseta del vigilante al que saludo y ni se entera.



Subo por el Paseo de las Laderas a toda pastilla. Me voy a perder el amanecer sobre el Mediterráneo ... pero como cantaba el Poeta Llach "Quan el sol trenca l'alba reprenc altre vegada camins plens de petjades. Comença el somni". Giramos a la izquierda junto a un pequeño mirador para seguir por el Paseo de las Cumbres.


Y me detengo para ver alzarse el sol en el horizonte durante un buen rato.


La postal lo merece.
La carreterilla asciende hasta llegar al depósito de aguas.



Allí mismo dejaremos el asfalto y tomaremos una senda con mucha piedra suelta que ...

Aquí dejamos el asfalto para seguir por ese camino
... a modo de via crucis ...



Un pequeño atajo por la derecha
... sube hasta el Santuario de la Virgen Milagrosa.


Estupendas vistas.

Vistas hacia el oeste, la Serra Calderona donde asoma la Mola de Segart
Un pequeño respiro y seguimos en dirección norte. Al principio la senda está bien delimitada y cuando se empina definitivamente hasta el camino de la cima seguiremos las fitas.


Llegamos al camino y distinguimos a la izquierda la colmena de antenas de telecomunicaciones ...


Hacia el oeste, las Peñas de Guaita ... próxima parada.
 y a la derecha el morro del Monte Picaio con su cruz y su vértice geodésico.



El rodeno dibuja buenos miradores hacia la costa y toca disfrutar de las vistas, a pesar de que está infestado de pintadas.



El patio es de vértigo.






Volvemos al camino y nos vamos hacia las antenas que bordeamos por la izquierda.


Una vez sobrepasadas hay un pequeño mirador a la izquierda del camino.




Seguimos en bajada por la pista asfaltada que dejamos por otra de tierra por la izquierda. Un par de cajas colmeneras cierran el paso.


Un anuncio de las colmenas que veremos más adelante. El zumbido de las activas abejas nos lo avisa.



Allí seguiremos por la derecha bajando por un senderillo hacia el collado del Claro de Luna.
Un cruce de caminos clave en la ruta. Es donde hacemos la lazada del ocho, dibujo de la ruta.


Enlazamos con el GR-10 que se enfila hacia las Peñas de Guaita, al frente.



La gran faja rocosa de la peñas parece inaccesible pero no lo es.


Es zona de escalada pero el GR lo supera por una pequeña grieta que nos obliga a una pequeña trepada.



Es cortita pero hay que prestar atención.
Una vez superada llegamos a la loma cimera hasta un poste ...


... en el que dejaremos el GR para seguir, por la derecha, un SL que recorre toda el cordal de la Peñas.


Un bonito tramo donde, si nos acercamos de vez en cuando a los bordes, disfrutaremos de buenas vistas.



El paisaje hacia el interior de la Calderona tampoco tiene desperdicio.



Dejamos a la izquierda el barranc de Balau y llegamos a un gran mojón donde hago un alto para reponer fuerzas.


Buenas vistas del Monasterio de Santo Espíritu y la Mola de Segart.


Espadán también se divisa aunque unos grises nubarrones la difuminan.


El sendero local acaba bajando hasta una pista (El Camí de les Penyes de Guaita) que tomaremos por la derecha.


En este tramos podemos observar los paredones de las Peñas y los cultivos de cítricos que se extienden hacia el mar.




Hago un inciso para destacar (lo observaremos en toda la ruta) la plaga de chumberas (Opuntia maxima) por las laderas y barrancos de la zona. Una verdadera invasión que desplaza a la flora autóctona. A la vista de la superioridad numérica del invasor, es una batalla perdida.
Pero volvamos a la ruta. La pista regresa al cruce del collado del Claro de Luna.


Nos reencontramos con el GR-10 que será nuestra vía de vuelta.
Un espectacular tramo de bajada por el Barranc del Llop o del Convent.



La vegetación es exuberante y tapiza todo el barranco.



Serbal (Sorbus domestica)
Como ante os comentaba, las chumberas dominan.


Algunas son verdaderos árboles sobrepasando los 3 o 4 metros.


En las laderas colonizadas apreciamos también las consecuencias de otra plaga, el Tomicus (piniperda o destruens), un coleóptero que ataca a los pinos, víctimas además del estrés hídrico. Una pena.

No es una estampa otoñal de un bosque caducifolio, son pinos moribundos
Disfrutón este barranco.
Llegamos a una plantación de mandarinas (buenísimas ellas) que rodeamos por la izquierda.


Nos acercamos a la civilización de nuevo. Chalets y campos de cítricos entre los que discurre el camino de vuelta. Un camino floreado donde, recién llegado el invierno, la primavera parece eterna.





Pasamos junto a los muretes de una instalación hípica y ya estamos de vuelta en el Casino, ... un casino en bancarrota, por cierto.



Un último vistazo al Picaio
Una buena excursión para comenzar el año. Un año que promete, y si no ... al tiempo.
Un abrazo y que el 2015 haya llegado cargado de ilusiones.






4 comentarios :

Dani Alcalá Almela dijo...

Si señor, no hay mejor manera de empezar el año que con una buena ruta ...y sobrio jejeje.

Una crónica muy amena Paco, como de costumbre.

Un abrazo.

franclips dijo...

Hola y Buen Año a todos.
Buen comienzo de año aprovechado. ¡Si señor!. Mejor esto que dormir la mona de una juerga que nunca resulta demasiado bien.
Al grano...
A los del Casino para asesinarlos. Una especulación urbanística sin ninguna regla. Y allí se ha quedado la construcción "integradísima" en el entorno. ¡Olé!.
La fachada del Santuario de la Virgwen Milagrosa tampoco se queda atrás, o por lo menos a mí me lo parece.
Y hay que ver la foto de la chumbera tipo árbol...
En fín, curiosa ruta para comenzar el año, y como bien dices habrá más sorpresas.
De momento estos solitarios momentos sirven para recolocar bien la mente en su sitio.
Saludos cordiales.

paco domingo dijo...

Sí señor!!! , Dani. Sana costumbre ésta de empezar el año, aunque sea un paseo cerquita de casa. Un fuerte abrazo y que el 2015 haya llegado cargado de proyectos y de salud. Mucha salud.

paco domingo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Fran.
Por cierto, intento hacerme seguidor de tu blog (que visito habitualmente) y no me deja... lo volveré a intentar.
Y me encantaría coincidir contigo en alguna rutita por las preciosas montañas de Tarragona.
Un abrazo y un felicísimo 2015.