sábado, 21 de septiembre de 2013

HRP ETAPA 8 - EL FERIAL DE BELAGUA - LESCUN (21/07/2013)

Parece ser que las hadas (del latín fatum: hado, destino) se empeñan en ponérmelo difícil cuando pongo los pies en la HRP. En mi primera intentona, hace un par de años, decidieron que no era el momento y se esfumaron. El pasado año decidieron acompañarnos (las chicas debían de estar "de buenas") y la cosa fue sobre ruedas. Pero en esta ocasión, de nuevo, quisieron apartarme del camino del amigo Georges Véron.
Largas semanas de preparación, toda la ilusión del mundo puesta en estas fechas de Julio, la vista y la imaginación volando sobre los Pirineos. Todo al traste.
Con las fechas justas para proseguir con esta maravillosa ruta no existe margen temporal posible y hay que acoplarse a lo que hay. Para esta segunda fase, y debido a diversas circunstancias personales, el grupo quedó reducido a un trío. Eso sí, un trío de ases (mejorando lo presente).
El sábado 20 de Julio nos poníamos en marcha hacia Isaba, J.Manuel, Fernando y el menda, con la sana intención de meternos entre pecho y espalda siete etapas más de la Haute Randonnée Pyrénéenne (Alta Ruta Pirenaica o HRP para los amigos).
Alojamiento en el Camping Asolaze, cerca de la localidad navarra de Isaba.

Fernando y un servidor en el Camping Asolaze de Isaba (by J.Manuel)


Domingo 21, traslado taxístico hasta el lugar conocido como el Ferial de Belagua, complejo de actividades invernales del valle del Roncal, y lugar dónde terminamos nuestro periplo el año anterior. Del oso que nos recibió entre la niebla en aquella ocasión, ni rastro.

El Ferial, punto de partida

Son las nueve de la mañana y nos disponemos a comernos más de 25 kms. hasta el pueblecito francés de Lescun. Por delante el karst de Larra, un par de buenos collados, preciosos valles, y las primeras siluetas del Gran Pirineo.
Día soleado y agradable, de momento.


Preparados, listos ... al ataque !!!

Desde Belagua íbamos a enlazar con la HRP a la altura del Col de Boticotch, entre el Pais Vasco y el Béarn francés, a los pies del pico Arlas. Esta primera parte de poco más de 6 kms. sería clave en el devenir de la travesía. Terreno bello y duro el karst de Larra. Lapiaces, dolinas, gargantas y simas hacen que esta parte del recorrido sea de difícil orientación e incluso peligrosa en condiciones meteorológicas adversas.




Atravesando el karst de Larra
Además está muy escasamente señalizado. Los primeros rastros de nieve aparecieron a cotas relativamente bajas, las copiosas y continuadas nevadas de este invierno todavía dejaban su rastro blanco.


Nada comparado con lo que nos esperaría en adelante.
Pero bueno, había llegado el momento en que mi hada se dio a la fuga. Con tan sólo dos horas de calentamiento en el caos rocoso de Larra, una piedra suelta camuflada bajo el verde manto se cruzó en mi camino. O mejor bajo mi pie derecho. Con todo el peso de mi cuerpo sobre ella, la torcedura de tobillo fue de las que asustan. No fue como una de las tantas que he sufrido en la montaña y sin la menor secuela. En ese momento sabía que el daño estaba hecho y el esguince había sido inevitable.
Con el tobillo en caliente aún tuve arrestos para continuar (nunca sabré si fue un error el hacerlo) y terminar la etapa.
No anticipemos el final aunque ya os lo podéis imaginar.
Sigamos pues la ruta.
Accedimos a un barranco tapizado de verde con rastros de sendero. Aparecen las primeras fitas y marcas de pintura. Salimos del lapiaz momentáneamente y ya divisamos el Col de Boticotch (1940 m.), la pirámide del Arlas (2044 m.) y el emblemático Anie o Auñamendi (2504 m.).



El Arlas y el collado de Pescamou
Allí enlazamos con la senda de la HRP y entramos en territorio francés, que ya no dejaremos hasta Lescun. Impresionantes las vistas que se abren. El Pirineo con mayúsculas aparece al frente con el Anie (Auñamendi para los vascos) y sus 2504 m. y el Soum Couy. Y hacia ellos vamos.


La senda deja el Murlong (2054 m.) a la izquierda y nos conduce a un espolón rocoso por el que descendemos.


Paco y J.Manuel (by Fernando)
La senda se bifurca, la rama derecha es una de las vías de acceso al Anie. La descartamos y tratamos de localizar la otra. Tras unos momentos de duda deducimos que se adentra por un barranco entre el lapiaz. Al estar cubierto de nieve apenas si se dejan ver las marcas rojas del camino. Tampoco está muy pisado, aunque la nieve es blanda y caminamos sin dificultad.




Aparecen al frente negros nubarrones que presagian tormenta. Nos cruzamos con algunos montañeros que vienen en esa dirección.
Un buen repecho entre las rocas nos conduce al Col des Anies (2087 m.) que se abre entre ese pico y el Soum Couy que rodeamos dejándolo a la izquierda.

El Anie o Auñamendi desde el collado
Del collado parten otras rutas de ascenso al Auñamendi. Dada la hora y lo que quedaba por delante decidimos estrenar el jamón y la bota de vino. Un poco de relajación no vino nada mal.
Tras cargar las pilas continuamos rodeando el Soum Couy ya de bajada. Una gran pala de nieve se escurre desde sus faldas y la tenemos que atravesar. La nieve es blanda aunque no es de fiar. Los crampones siguen en la mochila por si las moscas.

Fernando bajando del Col del Anie
Nos dirigimos hacia los amenazantes nubarrones que tenemos ante nuestras narices. Vamos directos a la boca del lobo.

Bajo la cima del Coutende
Pasamos junto a una charca antes de que la senda comience a descender vertiginosamente. La nieve desaparece definitivamente.


Llegamos a un precioso valle que se abre por la derecha.

Inicio de la bajada con las paredes de Les Orgues de Camplong a la izquierda
Allá al fondo está la cabaña pastoril de Cap de la Baigt a donde se dirige un grupo que bajaba del Anie. Nuestro camino se desvía antes por la derecha a media ladera. Tras cruzar algún torrente alcanzamos la cabaña Lacure, cobijo disponible en caso de necesidad.

Abajo, la cabaña Lacure
Como era de esperar se desata la tormenta. Toca ponerse el chubasquero y aguantar el tipo. La verdad es que cuando se abre la caja de los truenos y ves los relámpagos encima de tu cabeza, como que acojona un poco. Pero lo cierto es que duró poco.

Allá abajo el valle de Lescun


Las cimas del Billare a la izquierda y al fondo el Peneblanque
El lugar era fantástico. Llegamos al Cayolar de Anaye a los pies de un majestuoso circo culminado por el Peneblanque (2385 m.). Llegamos a la cabaña pastoril ,en funcionamiento, junto al puente que atraviesa el torrente de Anaye.

En el Cayolar d'Anaye (by Fernando)
Tras algún titubeo acertamos a seguir la senda que desciende en paralelo al torrente por su izquierda. Y vaya senda más espectacular. Tallada en la ladera del Pic de la Breque, va descendiendo entre un maravilloso bosque de hayas.



Preciosa bajada por el bosque junto al torrente d'Anaye
El camino es farragoso debido a la tormenta recién caída pero lo disfrutamos de lo lindo. Pasamos junto a una fuente y el horizonte parece despejarse.


A nuestros pies, el Plateau de Sanchèse y al fondo el valle de Lescun.



El último tramo de descenso es espectacular ya que la senda se retuerce esculpida en la roca y a nuestra derecha cae una imponente cascada.
Una vez en el Plateau nos deleitamos con las vistas antes de continuar.

Los picos de  Le Billare y la cascada

Nuestro descenso con el Bidet y el Pic de la Brecque (1590m.)

Les Orgues de Camplong desde el plateau de Sanchèse, en su extremo derecho el Pic Oueillarisse (1940m.)
Ya hemos superado lo difícil y hasta el camping Le Lauzart de Lescun será todo pista. Pero antes hay que cruzar el río y damos marcha atrás hasta el puente que hay en la base de la cascada ya que el paso que había más adelante venía con bastante caudal.
Poco que contar hasta allí, pista y asfalto. Había ganas de llegar. Y llegamos, mucho más tarde de lo previsto, pero llegamos. Mi entumecido tobillo decía basta.
Una vez en el Camping, tras doce horas y media de caminata (habíamos previsto sobre nueve) nos repusimos con una sabrosa cena (buena atención por parte de los dueños a pesar de lo tardío de nuestra llegada).
Primeros auxilios para mi dañado tobillo a sabiendas de que la aventura se acababa allí.
Al día siguiente contacté con el bueno de Julian Gayarre (nuestro taxista) que nos debería recoger el séptimo día en Cauterets y quien muy amablemente gestionó nuestra recogida. Un amigo suyo, Dominique, residente en Lescun, se encargó de llevarnos de vuelta a Isaba. Antes, un paseo por el bonito pueblo de Lescun.

Con los Pico de Le Billare de telón de fondo (by.J.Manuel)

Panorámica del impresionante Circo de Lescun



De ahí a casa.
Lo que vino después ya os lo podéis imaginar. Esguince tobillo derecho grado 2, trauma, fisio y rehabilitación que todavía estoy haciendo.
Esta es la crónica de una lesión en imágenes:









Desde aquí agradecer a la FEMECV, Área de Accidentes Deportivos de Howden Iberia-Generali-, Clínica del Dr.Nebot y a la Clínica de Fisio y Rehabilitación de Arturo Gil, y en especial a las expertas manos de Itziar (¡Cómo duele!). Gracias a todos por el buen trato dispensado.
En unos días la cabra volverá al monte ... OS LO ASEGURO.
Adéu.


















5 comentarios :

Jose dijo...

Hola Paco
Que mala suerte!!!! vaya fastidio y aún así y todo aguantaste toda la ruta...que valiente.

Espero que tengas una rápida recuperación y el reposo suficiente para que no quede ninguna secuela. Animo y a volver cuanto antes a la montaña.

Un abrazo y que todo vaya bien
Jose
TROTASENDES BENICALAP

Mari y Jose dijo...

Hola Paco , sabiamos de tu tropiezo, pero no tanto. Te deseamos Mari i Yo una buena recuperación y que podamos seguir haciendo el cabra (como tu dices) por esos montes queridos. Saludos

Vicente Gabriel Arcón Lis dijo...


Hombre, Paco! ..a estas alturas y por las últimas imágenes que nos muestras, esos pies parecen los de una bailarina de danza contemporánea.
Percepciones aparte, lo que fastidia es ir, ver y ay! ay! ay! ..otro año será!
Ánimo y sigue contando con las hadas, sin resentimiento; son caprichosas, qué se le va a hacer.. pero te acompañan o te hacen la puñeta..!
Un abrazo!

José Manuel dijo...

Paco, la estaba echando de menos. Magnífica crónica y excelentes fotos.

Hasta el mismo Veron prefirió ir por carretera a La Pierre Saint Martín antes que atravesar el karst de Larra, un terreno complicado de andar, propenso a torceduras y complicado de orientarse al perder las referencias visuales.

Termina pronto la rehabilitación de ese tobillo que te estamos esperando con ganas por darte un abrazo, ¡menudo verano más malo te has pasado!.

Un fuerte abrazo de tu amigo que ya esta con el countdown hasta Julio de 2014.

José Manuel.

SimónCorresendas dijo...

Hola Paco, tienes gafada tu esa travesía ¡vaya mala pata!, al año que viene seguro que volverás, ¡Ánimo!

Un abrazo

Simón